Los diminutos pájaros suspendidos
Si alguna vez has visto un colibrí junto a una flor, quizá te hayas preguntado cómo consigue quedarse tan quieto en el aire. La mayoría de las aves tiene que avanzar sin parar para poder volar. El colibrí, en cambio, puede mantenerse en un mismo punto, beber de una flor y luego salir disparado hacia un lado o incluso hacia atrás. Esta rara habilidad se llama vuelo estacionario, y depende de la manera especial en que estas pequeñas aves usan las alas.
Una paloma o un gorrión baten las alas sobre todo de arriba abajo, y el empuje hacia abajo hace casi todo el trabajo. El ala del colibrí funciona de otra forma. La articulación del hombro le permite girar el ala casi del revés, de modo que el ala dibuja en el aire un ocho aplanado. Gracias a ese giro, el ala empuja el aire hacia abajo en el movimiento hacia delante y otra vez en el movimiento hacia atrás. El ave obtiene sustentación en ambas direcciones, y eso le permite quedarse en su sitio como un pequeño helicóptero.
Además, las alas se mueven a una velocidad asombrosa: baten decenas de veces por segundo. Por eso parecen una mancha borrosa y producen ese zumbido suave que en inglés da nombre a estas aves.
Mantenerse suspendido en el aire es un trabajo duro que consume muchísima energía. Para aguantar, los colibríes visitan muchas flores cada día y beben su néctar dulce, que les proporciona combustible rápido. También cazan pequeños insectos para obtener proteínas. Su corazón late muy deprisa, y su cuerpo quema el alimento a uno de los ritmos más rápidos del mundo animal.
Por la noche, cuando no pueden alimentarse, muchos colibríes ahorran energía entrando en un estado llamado letargo. Su temperatura corporal baja y su respiración se hace más lenta, casi como si pasaran a un modo de bajo consumo. Por la mañana vuelven a calentarse y regresan a las flores.
Los colibríes solo viven en América, desde Alaska hasta el extremo sur de Sudamérica. Allí donde se encuentren, nos recuerdan cuánta ingeniería ingeniosa cabe dentro de un cuerpo muy pequeño.

